lunes, 30 de septiembre de 2013

Si la envidia fuera tiña...


Estos bonitos geranios están como para pintarlos... El caso es que me muero de envidia. Este año, después de dudar medio micro-segundo en un vivero de la city, compré geranios zonales de colores para alegrar la terracilla. Después de ponerse espectaculares -más aún que los de esta foto sacada por mi padre en otra región- apareció la dichosa mariposilla para la cual no hay más remedio que la prevención.
Me pilló tarde y he aquí que hoy es el día en que tengo unos geranios famélicos con los cuales no pierdo la esperanza, aunque me queda ya poca. Lo mismo con los frios del invierno se acaban de morir: la mariposa, los gusanillos y el mismo geranio...

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