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lunes, 20 de julio de 2015

Ya casi recuerdo de Pamplona

No se trata de ninguna jota, tampoco del "Pobre de mí". Pero me he topado con esta foto que saqué un día, a la salida de la Escuela de Idiomas y, aunque reconozco errores de composición, me gusta el batiburrillo de casas de colores.

Podría cantar, aunque por lo bajines, aquello de "Adiós Pamplona, Pamplona de mi querer mi querer" aunque tengo que desdramatizar, para ser realista. Volveré dentro de nada.

El sol brilla en el magnolio que me mira desde hace un rato por la ventana y, esta mañana temprano, he sorprendido bajo el cedro azul a un pájaro de patas increíblemente rojas que ponía cara de circunstancias. Cómo diría yo... intentando pasar desapercibido sin lograrlo. Pero se libró de la foto.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Otoño en Pamplona a todo color

Fuente de Hierro

Jardines de la Taconera
Pamplona esté espectacular en otoño. En muy pocos días quedarán los árboles totalmente pelados. Así que resulta imposible resistir a la tentación de fotografiar tanto colorido.
¿Para un cuadro? ¡Quién sabe, hay tantos en cola!

Que ustedes lo disfruten.
Vuellta del Castillo

sábado, 9 de agosto de 2014

Por el pantano de Eugui


No puedo asegurar que se parezca a Suiza porque jamás he estado allí. 
La verdad es que en esta excursión  pretendía dar la vuelta al pantano, tal como recordaba haber hecho hace años. Pero no me acordé de que el punto de partida era la propia presa del pantano. Y me dirigí equivocadamente al paseo señalado en los carteles. 
Por eso, la caminata que iba a ocuparme toda la tarde, duró escasamente media hora. Pero bien aprovechada...
Disfruté del breve recorrido y hasta saqué alguna foto de lo que me gustaría pintar algún día. Si es que me animo de una vez a coger los pinceles. Ya se sabe que eso es cuestión de empezar. Luego no se puede parar ;)





Qué bonitos caseríos...

miércoles, 19 de febrero de 2014

Los quejigos -que no quejidos- de Learza


Salimos desde Etayo -en Tierra Estella- para hacer un recorrido circular que pasa, a mitad de camino, por el Señorío de Learza. Allí hay unos quejigos centenarios de enorme tronco y altura. Resultan imponentes,  jalonando el camino que une el Señorío y el pueblo de Etayo desde antiguo.
Hoy ese sendero transcurre por la linde de campos verdes de trigo o centeno, que no acerté a distinguirlo.
Espectaculares vistas, a pesar del mal tiempo.
San Andrés. Tan blanco, tan blanco...
 Y muchas ramas, “centenarias” también, arrancadas a cuenta de los vientos recientes. Lo mismo fue la denostada ciclogenésis explosiva...
La iglesia románica de San Andrés, en pleno señorío, muy bien cuidada. Sólo se utiliza en ocasiones contadas. Y, en un murete exterior antes de llegar a la pequeña plaza, la imagen del santo, tan blanco en su vitrina, que nos dio un buen susto. 

Me encantan estas excursiones en las que lo primordial no es llegar en tiempo récord a una cima, sino disfrutar con el paisaje, descubrir las sorpresas que depara la vegetación, minúscula a veces, tan colorida. 
Una foto a la izquierda del sendero...
Lo pequeño que uno resulta a la hora de intentar medir el tamaño de un tronco, charlar con los habitantes de la zona, respirar aire puro...




Mi deporte habitual consiste en las carreras que periódicamente hago para unirme al grupo -ya no me espera nunca-,  cada vez que me retraso por pararme a sacar una foto. 

domingo, 16 de febrero de 2014

De excursión por Etayo, cerca de Pamplona

Hice una breve escapada en coche, por aquello de despejarse haciendo un recorrido circular de menos de dos horas. Era un día de viento y con amenaza de lluvia. Pero allá nos fuimos y valió la pena. Sobre todo por los robles centenarios que, numerados cual obra de arte, forman parte del patrimonio de la zona. Esos no me caben en esta entrada, saldrán otro día.
La vegetación, exuberante, también la de pequeño formato.


Casa en Etayo, pueblo punto de partida...
Paisaje bajando desde la ermita de San Cristóbal.
Curiosa hoja
Investigaré cómo se llama.

lunes, 13 de enero de 2014

Pamplona bajo la lluvia

 Dicen que en breve podría llegar la nieve. No produce demasiada sorpresa, dado que estamos en invierno.
Me sorprendería más que acabara la crisis, por poner un ejemplo.

Dentro de mi desorden habitual,  a más de otras actividades, estoy dando vueltas al reto propuesto por nuestro moderno profesor de francés: hacer una presentación atractiva de los motivos para viajar a Navarra que pueden presentarse a posibles turistas franceses.
En cinco minutos. Y convencerles. Sin cortar-copiar de Internet, que es siempre tan socorrido.
Haga lo que haga siempre obtendré un "c'est bien, mais tu peux le faire bien mieux!"  O sea, sigue intentándolo.
Por de pronto, ¡qué bonita es Pamplona tras la lluvia!


viernes, 27 de diciembre de 2013

Restos arqueológicos, como siempre.

Pasaba con prisas hacia la clase de francés y me fije en el hueco que ha dejado la casa derruida en esta calle: se puede ver desde acá el Paseo  Sarasate.

Inicialmente me había fijado en los colores de la pared. Dos días más tarde me llamó la atención que los obreros desenterraran con una espátula, un cepillo de barrer y sumo cuidado, las piedras de los cimientos.
Oye que hay mucho mirón... ¿qué hago?

A menos de un metro de profundidad han ido apareciendo muros de piedra y hasta un arco. Cada vez que se inicia una obra en esta bendita ciudad, se paraliza por encontrar restos arqueológicos: medievales, romanos, árabes... A ver si el periódico da alguna pista un día. Si no, cuando recomience las clases, le hago una entrevista a los arqueólogos.

Han pasado ya unas semanas de esta entrada y, lo que se aprecia en la segunda fotografía, ha pasado ya a la historia.  Primero fui testigo de la labor destructora de una pala excavadora que levantó todos los bloques y piedras. A continuación levantaron la valla y la taparon con plásticos de color,  para evitar tanto mirón. Y ahora vuelve a estar a la vista: han excavado varios metros sin ningún pudor,  con ánimo de sentar cimientos de categoría. Digo yo. Lo que no se sabe es si han encontrado o no el mamut...
Un saludo!

lunes, 25 de noviembre de 2013

En Pamplona, el día y la noche


Ya sé que las obras de Antonio López son mundialmente conocidas y que éstas en concreto, tituladas "Día" y "Noche" han aparecido en los medios de comunicación al menos aquí en Navarra.

Pero ya se ve que a veces parece que vive una en el extranjero y que no me entero de las novedades...

Tuve la suerte de participar -como público, claro- en un encuentro con los pintores Antonio López y Juan José Aquerreta, junto con un filósofo, para tratar sobre "el amor en el arte". Resultó interesante, aunque al no haber sido divulgado el tema con anterioridad, el público esperaba escuchar hablar sobre técnica pictórica o algo similar. Ya se ve que, con personajes de esta talla, nunca se deja de aprender algo nuevo.

El caso es que, en la explanada de la catedral de Pamplona, a uno y otro extremo, se encuentran estas dos esculturas que dan un toque de modernidad y resultan un reclamo más para incitar a la visita de la espléndida exposición-visita guiada "Occidens", que no hace más que cosechar premios.

lunes, 24 de junio de 2013

Por Sorogain


 Cualquier excursión por la zona de Orreaga Roncesvalles tiene un encanto particular. Estas fotos son del Valle de Sorogain, fuente de inspiración para acuarelistas por sus colores.

  A lo mejor alguien piensa que me gustan las vacas. La verdad es que me imponen respeto. Sobre todo la protagonista central, con un cuerno ladeado y mirada aviesa. A saber cómo se lo había roto. Por si las moscas guardé una distancia prudente.

  Las yeguas no son ejemplo de incomunicación. Más bien vigilaban a sus potrillos de los buitres de la zona.

  Algunos debían de haber nacido hacía poco tiempo, pues no aparentaban tener muchas fuerzas. Así encontramos a una media docena: indolentemente tumbados y meneando  la cola de rato en rato, para solaz de tábanos aburridos.

El cromlech de Xanxoten harria recuerda en pequeño al de Stonehenge.

En la misma zona, siguiendo una ruta, se puede disfrutar de la vista de dos dólmenes.
Como queríamos llegar a Roncesvalles, dejamos la visita para otro día y llegamos hasta el final de la pista para disfrutar del magnífico paisaje.

Xanxoten harria

Lástima no tener cámara mejor...

jueves, 20 de junio de 2013

Nacimiento del Urederra


Una gallina de armas tomar
 Supongo que el nombre viene de la belleza del lugar donde nace el río: Ur: agua, Ederra: hermoso...

  La excursión -nada terriblemente difícil por otra parte, siempre te cruzas con crios de todas las edades que van y vienen y no se detienen- comenzaba en el aparcamiento. Dos coches de franceses resignados a pesar del mal tiempo.  Y, enseguida, una gallina temeraria que amenazaba con saltar a la calzada con aviesas intenciones, digo yo, que pa esto soy más bien de piso.

 Las preciosas hojas de haya, en primavera, que filtran la luz -escasa por otra parte en aquel momento- y le dan al ambiente un brillo verde élfico.

El tronco del haya parecía tener la textura de un paquidermo.

No es un elefante sino un tronco...
Recordaba yo a mis acompañantes cómo la primera vez que fui a ver el nacimiento, hace algunos años -cómo pasa el tiempo de rápido-, había desplegados por todo el recorrido unas amables azafatas y azafatos que iban orientando acerca del recorrido. Ahora sólo había señales. Bueno, le daba un ambiente más aventurero. Antes se te quitaba toda impresión de ser un audaz montañero y parecía más bien una subida a las plantas de El Corte Inglés. Por poner un ejemplo manido.

Llegamos a la cascada y cada cual procedió a guasapear las distintas imágenes, dando así ocasión a alguien de comentar que lo bonito era disfrutar de la naturaleza en vez de mirar a través de una pantalla de móvil.

Cuánta razón, es que ya se te va la mano a la cámara para captar el instante, como si la imagen o el plano fuera fugaz, pasajero.

Escuché a un fotógrafo profesional que la mejor fotografía es la que no haces y queda en tu retina. De esas tengo "miles" en alguna parte de mis neuronas. Pero tal vez se refería a que aparece la luz perfecta que resalta la textura de un objeto, la silueta de vaya usted a saber qué y ¡zas! se te ha olvidado la cámara...  No sé, puestos a interpretar y, ya que aduje la excusa del blog para sacar la manida foto de la cascadita, acá que la añado y acabo por hoy. Un saludo a todos ustedes!


martes, 18 de junio de 2013

Paseos desde Olza

 Me encanta esta iglesia, muy cerca de Olza, aparentemente solitaria... En el fondo no es así, pues la foto está tomada desde la carreterilla que pasa por un pueblo, muy cerca del río Arga. El causante de tanta inundación reciente en Villava.

  Era mi primer paseo con unos zapatrancos de Decatlón, con suela de huella de oso, que aparentaban ser un sinónimo de comodidad. Tuve dos hermosas ampollas en el tobillo que pasaron a rozadura y a paseo de puntillas que aún recuerdo con espanto.

  La casa de piedra tiene escudo. Y además tiene el encanto de los arbolillos inclinados por el viento. Además, por si alguien no lo ve, un ciudadano paseando y escorado ligeramente hacia delante, como para no contrastar demasiado con la vegetación.

  Me recordaron los andares de alguien a quien quiero mucho, que sufría de terrible dolor de espalda en cuanto andaba 20 minutos...

domingo, 16 de junio de 2013

Roncesvalles tracatrá


Me recordó la película de quien viajaba en corta-césped...
Siempre se recibe con gusto la posibilidad de pasar por Roncesvalles. Unas fotografías, junto a la entrada del claustro, muestran la cantidad de nieve que tuvieron hace unas semanas, de varios metros de altura.
Menos mal que este día hacía mejor tiempo.


¡Cómo se nota que es Camino de Santiago!  Por fin logré hacer una foto al Apóstol sin que saliera de color amarillo terroso.














Hoy me he cruzado con varios peregrinos por Pamplona, llevando con buena cara el mal tiempo, tal como anima a hacer el refrán.
 Yo lo que tenía era cara de prisa, pero qué se le va a hacer...


jueves, 13 de junio de 2013

Paisajes desde Olza, Navarra

Estos días los campos de colza han teñido de amarillo el paisaje navarro. Y claro, fueron el tema de mi último cuadro en el concurso de pintura al aire libre. Ya hablaremos del resultado... como va haciéndose costumbre en mí, tendré que acabarlo mejor en casa. Hizo tanta humedad ese día que la capa de gesso que puse al lienzo con tanta generosidad tardó casi tres horas en secar. Resultado: un cuadro con cierto aire infantil. Pero bueno, quiero demostrarme que soy capaz de hacer algo más interesante con esos colores. 
La foto superior refleja un arbolillo que me enamoró a primera vista. Ese sí que lo estoy pintando pero en tabla pequeña, nada de 1 m x 0,81.  Y está quedando aparente. Cualquier día cuelgo la secuencia.

viernes, 10 de mayo de 2013

El Desolado de Peña

Vista acercándose por el camino largo.
 Hizo un día de perros. Digo yo que qué tendrán que ver los perros con la lluvia y el frio, pero en fin.

 Recordaba el famoso pueblo de una excursión hace años, en la que hice una fotografía al atardecer y las casas brillaban amarillas con aspecto tenebroso.

  Esta vez fue todo más normal: era primavera, aunque sólo se notase en las flores.

  En la primera  foto  se aprecia parte del antiguo castillo que levantó en el siglo XI el rey Sancho el Mayor. Nada aparentemente más inexpugnable. Aunque ya se ve que el tiempo puede con todo...

Una iglesia del siglo XII reconstruida y otro edificio a su lado que, por el sonido del interior, creí habitada por pájaros. Tenía una ventana abierta.

Sin embargo a la hora del bocadillo se presentaron dos excursionistas que venían del cementerio (estaban vivos, ¿eh?) y, después de saludar, se metieron en la casa a almorzar.  

Del cementerio se cuenta que está allí enterrado el  piloto de un avión inglés que, tocado por los nazis cerca de Toulouse, llegó hasta Peña y cayó junto con la nave al engancharse su paracaidas a la cola. Por lo visto los lugareños procedían en ese momento a procesionar desde la iglesia y lo vieron todo...  El copiloto sobrevivió al lanzarse del  avión sobre Sos del Rey Católico, muy cerca de la zona.

Los excursionistas habían ido a ver la tumba de Mr. Walter, pero tuvieron que saltar una valla, así que ni se nos ocurrió dar ese paseo extra para jugarnos el pellejo. O la tela del chubasquero, ¡qué más da!

domingo, 10 de marzo de 2013

Eternidad...

 
Medio haciendo orden de fotografías, me he topado con una de mis preferidas: me siento incapaz de pasar por alto los paisajes con surcos. Por si algún día los pinto.
Era un atardecer, muy cerca del museo Oteiza de Navarra. Y me acordaba de aquello de "nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar". En mi caso sería más propio hablar de surcos que de rios.
Estos días tengo más presente que nunca la eternidad.


Nuestras vidas son...
 
Al ver la foto de estos tres abuelos, volviendo de un paseo, vino a mi memoria lo que escuché a otros tres tales en Logroño, cuando se despedían: "Bueno, pues hasta mañana", decía uno. Y otro, muy enfáticamente, respondía: "Si-Dios-quiere".

Eso, si Dios quiere.

 

lunes, 4 de marzo de 2013

Me gustaría pintarlo

En una salida breve desde Pamplona me dediqué a capturar posibles imágenes que me inspiraran para un cuadro. Esta es una versión en vertical -bonito cielo- y horizontal que queda en el tintero para futura ocasión.

 

martes, 13 de noviembre de 2012

Pamplona a todo color


Rincón de la "placica"

Pues ésta es la imagen que ví una tarde saliendo de la escuela de idiomas en Pamplona el curso pasado.  Siempre me han fascinado los colores de las casas, así que decidí inmortalizarlo en un cuadro con pinturas acrílicas: es decir, me presenté a un concurso de pintura rápida al aire libre con este tema. Una locura, ¿verdad? Quedó alegre pero inacabado. O más bien estropeado por las prisas. Eso sí, disfruté pintando el cielo. Los edificios me quedaron como a un niño del colegio... En fin, ha pasado a engrosar la lista de  cuadros pendientes de arreglar-acabar-solucionar.

En una ocasión tuve que asistir a clase a primera hora de la mañana. Me distraje mirando por la ventana por el color rojo rojísimo del cielo. Pregunte al de al lado si no se distraían ellos al ver esa imagen tan bonita. "¿Eso? -contestó con cara soñolienta- ¡Estamos acostumbrados!".

jueves, 30 de agosto de 2012

De paseo por Etxauri


Ya me han advertido varias veces del encanto del otoño en esta zona de Navarra, que torna multicolor el paisaje de los viñedos, árboles, campos. Espero acercarme entonces para fotografiarlo y, si buenamente saco tiempo, aprender a pintar algo bonito.
Una antigua fábrica de harinas, ya en desuso, pero que me pareció hasta bonita con estos ángulos tan interesantes en la fachada.  Uno de los vecinos posee casi un parque zoológico en su jardín. Yo iba a ver a Pancho, un jabalí criado en cautividad que pesa lo menos 100 kilos. Me encantó la casa del dueño, que parecía sacada de la Toscana, aunque ahora compruebo que la foto desmerece.
Se dejan ver creo que unas "pavas". Los pavos eran menos discretos y más vistosos. Ocas, gallinas, cerdos...Todo un espectáculo.

Fábrica de harinas

La casa de "Pancho"

De oca a oca y tiro porque me toca