Mostrando entradas con la etiqueta Inglaterra 2011. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Inglaterra 2011. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de septiembre de 2011

Otras imágenes de York

Estos días en España son noticia los docentes y sus reivindicaciones laborales en protesta por el aumento de número de horas de enseñanza. Al ver esta foto que hice a un escaparate de York se me ha ocurrido que es una manera de animarles, aunque no sea una costumbre hispana aquella de celebrar el 'día del profesor'. Lo mismo llega, si se entera El Corte Inglés.

Atrás quedaron las bonitas manzanas o la pata de jamón.
 La imagen del mercado de flores la hice pensando en lo que me sugiere constantemente una amiga: que pinte cosas bonitas como por ejemplo un carro con flores. En fin,  los bodegones y paisajes que hago le resultan poco sugerentes. Comprensible, también.
Bonito mercado de flores y dueño ligeramente mosqueado por la foto
 Y había que hacer cola para sacar fotos a la catedral. Me encanta esta del japonés apoyado en el pedestal de Constantino. Quizá se tenía que haber puesto a su derecha. Otro día más.
Esta me encanta. Constantino pasando totalmente del turista.

martes, 9 de agosto de 2011

Chester es bonito hasta con lluvia

Vuelvo a las andadas tras unos días en los que, como tanta gente normal, he tenido la suerte y alegría de poder atender a mis progenitores. Y como muestra visual de que nada bueno sale sin esfuerzo, me he tropezado con este mini vídeo que capté con la máquina de fotos frente a un escaparate en York el mes pasado.
¿Se han fijado en el detalle del dedo vendado, con una gotita de sangre? Tiene toda la gracia. Bueno, releyendo me doy cuenta de que un poco asquerosillo ya es, qué le vamos a hacer.


Desde la muralla romana de Chester

Visité Chester en una tarde lluviosa, pero esto no impidió que recorriese con gusto la muralla romana, o contemplar la catedral por fuera -unfortunately, cerraron una hora antes de mi llegada... esto pasa por no ser importante-, sus bonitas casas estilo Tudor, los paseos cubiertos, artesanía, etc. Su característica piedra roja... Mi padre me diría al momento su nombre exacto. Así que cualquier día se lo pregunto.

El viaje se hizo eterno. Digo el viaje de vuelta, porque nos perdimos con el coche y tardamos tres veces más de lo normal en llegar a nuestro destino. No digo nada de tener que interpretar el mapa de carreteras, que no hay quien entienda.

Supongo que el observador avezado se habrá dado cuenta del balconcillo corrido de color blanco a mitad del conjunto de casas. Efectivamente, es una galería con arcadas y así se puede uno pasear sin mojarse y visitar la multitud de tiendas agazapadas en la primera planta.

La del paraguas beige que aparece tras una columna venía conmigo, pero evidentemente se hartó de esperar a que acabara con las fotos. Por eso estoy convencida de que la fotografía es un auténtico deporte: en serio, te paras para sacar una, dos, tres imágenes y, a continuación, tienes que echar a correr como una loca para alcanzar a tus sufridos compañeros. Todo sea por el arte, me digo. Y para estar en forma.


Catedral de Chester, más roja todavía bajo la lluvia...

La imagen de la catedral aparece un tanto oscura, la verdad es que la lluvia no favorecía una toma pausada.

To be continued!


miércoles, 27 de julio de 2011

Paseo en narrow boat por Macclesfield canal

 Esta es una de las excursiones que no se olvidan fácilmente: alquilamos uno de estos barcos  para navegar durante unas horas -había que estar de vuelta a las cinco en punto, quizá por aquello de que cerraban para el té- y lo pasamos estupendo.

Comenzó la sesión con un speech del que alquilaba el bote, quien, carpeta en mano, nos advirtió de al menos veinte cosas que estaban totalmente prohibidas. Una de ellas la de tirarse al canal. No porque fuera peligroso -tiene una profundidad de tres pies-, sino para evitar que el salvavidas pudiera dara la víctima en la cabeza .
Quien iba a pilotar el barco aprendió en sesión express tipo Matrix las triquiñuelas de manejo del timón y los botones de marcha y parada. Creo que alcanzaba unas 3 millas. Nada de vértigo. Como rezaba uno de los botes "atracados" en el canal: Why so hurry?  

Estaba muy completo, con una toilette con enorme ventana que daba al canal -hubo que tomar precauciones- y hasta una mini cocina para preparar el té. Eso sí, al ser con gas, estaba prohibido encender la cerilla tras abrir el gas. En definitiva: prohibited la falta de sentido común.

En cuanto se marchó el encargado procedimos a intentar rayar lo menos posible los costados del bote. Fue difícil no hacerlo al pasar por debajo de todos los puentes que encontramos. No era a posta, claro, pero es que requería una habilidad que tardamos horas en adquirir.
El tiempo se pasó volando y teníamos que volver a toda caña, pero no había ningún espacio ancho donde dar la vuelta al barco y éste no tenía marcha atrás... Dicho y hecho: saltamos a tierra y arrastramos el barco con ayuda de dos sogas, una a proa y otra a popa. Procurando no rasparlo más ni dejarlo escapar. Creo que conseguimos introducir en el bote toda la población de insectos del canal, junto a restos de hierbas y flores, que luego hubo que barrer a conciencia -no nos acordábamos de si estaba prohibido o no ensuciarlo-.
Milagrosamente logramos llegar a tiempo, como si lo hubiéramos previsto todo. De todas formas huimos corriendo por si el hombre decidía revisarlo a fondo y nos pedía alguna explicación.
En el canal toda la gente que pilotaba otros botes nos saludaba muy amistosamente. Sobre todo nos decían la risa que les había dado vernos en apuros. En fin, digo yo que podrían habernos echado un cable. Nada. Hay gente que alquila el bote a modo de caravana y pasa allí las vacaciones. Colocan en el techo macetones con flores y se dedican a disfrutar de la serenidad del entorno. Por cierto, con fauna de patos, garzas, vacas... y un olor a hierba  y flores maravilloso. Una experiencia.

viernes, 15 de julio de 2011

De paseo por Cheshire, Gawsworth

 El buen o mal tiempo, aparte de ser algo relativo, carece de importancia cuando se trata de un sitio tan bonito como esta zona cercana a Manchester. Cierto que el paseo fue de unas cuatro horas, pero la torre de esta iglesia en Gawsworth resultaba un destino tan atractivo desde la distancia... No entramos por aquello de respetar el servicio religioso que se celebraba en aquel momento.

  Pero sí nos acercamos, esta vez atraidas por el sonido en directo de una musiquilla tipo opereta, hasta los jardines de Gawsworth Hall-Ancient Manor House. Estaban representando la obra "Mikado" y recordaba a una de las escenas de "Carros de fuego". No era la carrera por la playa, sino la misma obra que se representaba en un momento de la pelicula. ¿Recuerdan a la idolatrada 'japonesa' de Abraham?
No hubo manera de entrar en el jardin, ni poniendo cara de tonta o de pasaba por aquí and I was wondering... El cartelito era bastante claro: estrictamente privado. Asi que escuchamos un poquillo desde el parking de coches y nos volvimos.

Dentro de un rato volveré a intentar lo de entrar, pero esta vez quien está anunciado es aparentemente Phil Collins. Me dicen los entendidos que, más bien será alguien que le imita, pues nadie se espera que vaya a cantar en este pueblo, por bonito que sea. Yo aventuro que lo mismo tiene ahi a su abuela y se acerca. No sé, ya veremos. Por de pronto, para no ser el auténtico, la entrada de 17,5 libras resulta pelín excesiva. Me releo y parezco algo obsesionada con los precios. La verdad es que planes no faltan por cero o pocas más libras, es cuestión de aprender a divertirse sin crearse necesidades.

martes, 12 de julio de 2011

Para que luego digan...

Se parece a Harry Potter pero sin gorro ni cicatriz, verdad?
Si hay algo que se aprecia enormemente, sobre todo en vacaciones, es la posibilidad de adquirir en préstamo un buen libro. Y quien dice uno dice dos, o más. Hasta veinte pueden llevarse los usuarios de la biblioteca pública en Macclesfield. Para que luego digan que es una localidad pequeña.
Yo no soy usuaria "formal", pero gracias a una amiga pude leer y releer tres libros estupendos sobre técnicas de pintura. De paso, pude comprobar el nivel tecnológico de dicha biblioteca o 'library'.
No hace falta escanear uno por uno los libros, sino que se coloca la pila de libros escogidos, en la posicion que uno quiera, sobre un panel electrónico. Este hace un barrido en vertical en cuestión de segundos y van apareciendo registrados en una pantalla los titulos de los libros que se toman en préstamo y la fecha de devolución. Los coges y te vas. Antes, claro, enseñas tu carnet de la biblioteca, no vaya a ser que pase cualquiera y se lleve los tomos por paquetes.
Alucinante. Pero no podía serlo menos tratándose del país de Harry Potter...  A ver si vamos aprendiendo, aunque creo que será cuestion de magia.

jueves, 7 de julio de 2011

Manchester a vuelo de pajaro


Through the mirror
  Creo que, mientras no regrese a Spain, lo que aparezca aqui sera sin acentos ni "enyes", dada la peculiaridad de los teclados en este pais.
  No imaginaba yo que subiríar al hotel rascacielos -en fin, 23 pisos- del Hilton en Manchester... Pero alli estuve con mi prima y además lo hicimos pisando una alfombra roja :) , para poder ver el espectaculo desde aquellas alturas e irnos. No pudimos hacerlo sin tomar una consumición y nos sentamos tan panchas junto a una ventana, con la carta de la cafetería en la mano. Primera página: unas bebidas -no recuerdo su nombre- a 700 libras. A medida que pasábamos las páginas los precios iban descendiendo (como el rascacielos, supongo) y al final abrimos la última página:
rica limonada a la menta por 3 libras y algun penny. Pasamos un buen rato charlando y contemplando las increibles vistas. Incluyo alguna de las imagenes que pude captar desde las ventanas del edificio o a pie de calle.

Through a window.
Apenas se ven el rio y las barcazas.
The Hilton Hotel in Manchester

A view from another window