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miércoles, 30 de julio de 2014

Hablando del CAE

Me he dado cuenta de que hay algunas personas que visitan el blog buscando algo que dé pistas sobre qué hacer para aprobar el Advanced de Cambridge, del que en su día escribí, tan
alegremente, que lo había superado.
Cierto es que tenía cursado ya el nivel de avanzado en la Escuela de Idiomas, aunque fuera dos años antes de presentarme a este examen.
  Para quien tenga oportunidad de asistir con asiduidad a la Escuela Oficial de Idiomas: no debería dejarlo pasar.  Es todo un lujazo, primero por el buen precio y sobre todo porque siempre encuentras muy buenos profesores -lo contrario suele ser lo menos frecuente-. En mi caso supuso una fructífera inmersión en la gramática. Ese famoso Use of English que es fundamental tener como base. Y que acaba siendo como hacer crucigramas... De la práctica oral del idioma no puedo decir gran cosa: cierto que se quedan siempre cortos de tiempo con las clases. Ya se ve que es indispensable hacer cada uno por su cuenta su experiencia de comunicación. Si no, es casi inútil intentarlo. Los profesores de la Escuela siempre hablarán de una manera fluida, relajada, fácil. Mientras uno balbucea, tantea...

 La primera vez que estuve en Reino Unido comenzaba mis frases en inglés con timidez, sin llegar hasta el final esperando que mi interlocutor las completara felizmente. Pero me miraban con cara de pez. Hasta que una escocesa me dijo escuetamente (por decirlo bonito) que, o acababa las frases hasta el final, o nadie iba a entenderme (o a poner el más mínimo interés en hacerlo). Vamos, que se iban a cansar de esperar a que terminara. Ni que decir tiene que desde entonces procuro llegar hasta el final, aunque sea con errores. Lo que más me motivaba era ver lo mal que hablaban allá en español: si ellos lo hacen así de mal, ¡no pasa nada con mi pronunciación! Lo importante es comunicarse.

  A partir de ahí, investigué en Internet acerca de los modelos oficiales del examen de Cambridge. Hice algunos de los tests tal como indicaban en su página oficial; investigué distintos blogs de profesores de idiomas: ¡hay tanto material en la web...! y fue entonces cuando me apunté al examen.
  Como pasan casi tres meses hasta el evento, tuve tiempo de olvidarme de estudiar, de acordarme, de pensar que no tenía ninguna oportunidad, de emocionarme pensando que tal vez sí... O sea, lo normal.

  Compré un libro de ejercicios de preparación y lo fui haciendo. También algún manual para el Succesful Writing, con infinidad de buenos consejos... En fin, cada persona tiene su background y quizá lo que yo encuentro motivante le resulte aburrido a otro. Me aficioné a los podcasts de la BBC, tan fácilmente descargables como mp3 para escucharlos en vez de otras músicas...

  Es cuestión de marcarse unos objetivos y prepararse practicando cada una de las partes. Y, probablemente, de tener un reloj a mano para ir calculando los distintos tiempos de cada parte del examen, no sea que tengas que hacer una redacción larguísima en sólo 20 minutos por despiste. Que es lo que me sucedió a mí.
  Suerte y ánimo a los examinandos, aunque aún falta tiempo no?

miércoles, 9 de abril de 2014

Les saveurs du Palais

Gronf, gronf!
Parece un pequeño orco pero no, es un ser encantador. Es que al ver la foto me he acordado de la segunda película del Hobbit.
Debo reconocer que soy tan fans de Tolkien que todo me gusta, no se me hace largo ni na.

Desde luego que, si veo a alguien con esta careta y menos luz, moriré de un susto terrible.

Aparte de esta bobada, acabo de ver -so capa de estudiar francés- la película "Les saveurs du Palais", con Catherine Frot. Estoy empezando a admirarla. Sobre todo por su papel aquí y  en "Bowling".

Ser la cocinera particular del presidente de la República francesa es más que una aventura tipo masterchef. Ya se ve que todo el mundo siente la nostalgia de una comida sugerente, que entrañe recuerdos. Que llene de alegría.

A una buena o un buen cocinero le hace falta, como contrapartida, una buena o buen comensal. Que sepa apreciar. En fin, casi me pareció oler las magníficas trufas sobre la tostada...

Sólo que... está en francés, claro. Una buena ocasión para practicarlo, n'est pas?

miércoles, 9 de octubre de 2013

Lidiando con el francés

 Siento fascinación por los carteles y anuncios, sobre todo los que están en otras lenguas (y puedo más o menor entender, claro).
 En vez de ponerme a pensar en el tema de la redacción  que tengo que hacer en francés relatando un suceso: o sea, faits divers, me dedico a buscar inspiración en las fotos que hice la última vez que estuve en San Juan de Luz.
  Me encanta que mantengan el adjetivo "PATA NEGRA" al jambon. O que un queso en directo de la montaña sea bien raro ¡RARE!
  Mientras disfrutaba de un rico aperitivo "la Cocá colá" -nada de jamón ibérico- me emocionó ver a la abuelita francesa pasear arriba y abajo a alguno de sus nietos.  Cuando por fin se quedó quieta delante de la Maison Adam (fachada tupida de pimientos rojos maravillosos), comprobé que realmente lo que paseaba era la compra de la semana. No sé si esto me servirá de inspiración para el ejercicio de francés. Todavía no sé cómo he llegado a quinto. Espero que no se lo pregunte la profesora. Un saludo!

Resultó ser un carrito de la compra...


















martes, 5 de febrero de 2013

Humor inglés

Reconozco que me resistí a disfrazarme con más prendas, así que el vaquerillo no congeniaba mucho con la imagen de gobernanta, o como quiera que se llamase, del castillo Chirk en Gales. El manojo de llaves, el gorro y la tetera estaban muy bien. No sé si sacudían entonces las alfombras con el artilugio de paja, al menos ese era bien moderno. El sombrero me dio cierta aprensión, pero la superé.

Escribo esto por la tontería de que me acordé hace unos días de la anécdota que me contó una inglesa, profesora de universidad, a la que por supuesto doy todo el crédito del mundo. De todas formas puedo equivocarme al citarla de memoria.

Por lo visto se preparaban en Gran Bretaña -quizá era entonces Inglaterra- para recibir a la emperatriz de Francia. Las tropas tenían que aclamarla a su llegada recibiéndola con un Vive l'imperatrice!"
Pero todos los esfuerzos resultaban inútiles. Hasta que alguien tuvo la feliz idea de hacerles gritar, con entusiasmo: "Beef, lamb, beer and cheese". O sea, buey, cordero, cerveza y queso. Debió de sonar estupendamente. ¡Me encanta el humor inglés!

jueves, 22 de marzo de 2012

Mon frêre

Uno de los ídolos franceses de mi adolescencia era este cantante, Maxime Le Forestier... A la vuelta de los años me enteré de que esta canción es un modelo estupendo para aprender el uso del condicional en lengua francesa. ¡Qué modo de machacar la poesía!

Por de pronto, esta versión emitida en la televisión francesa -sí, ya ha llovido un rato...- me parece increíblemente buena. Sobre todo por la voz. Hay que agradecer su trabajo a quien tuvo el detalle de subirla a youtube para disfrute de los internautas. ¡Allá va!




Y para seguir disfrutando, practicar le français y ver a Maxime con un aspecto más actual, sugiero:
  http://www.youtube.com/watch?v=ENRLsfOTPLU&feature=channel 

 

domingo, 26 de febrero de 2012

Músicas del ayer

Esto de estudiar idiomas tiene su gracia... Comentaba con unas amigas hace unos meses, que esto es simplemente un hobby interesante, que quién nos manda agobiarnos por los exámenes. Lo malo es que al final ellas no aprobaron, así que ahora lo digo otra vez pero con la boca pequeña.
Es que eso de estar de repente en Avanzado de Francés supone que, de la noche a la mañana, tengas que saber hablar con fluidez de casi cualquier cosa. Y acertar cuando tienes que decir la 'e' cerrada o  abierta. Tiene su encanto. Por de pronto he dedicado un rato del fin de semana a repasar cómo y cuándo hay que hacer la concordancia del participio pasado -l'accord du participe passé, más propiamente-. No es que sea masoquista, sino que el martes nos espera una prueba oral y, quien menos fallos tenga, ganará un estupendo premio. Tiene pinta de bombones, como la última vez. Un incentivo que se agradece, sobre todo tras un par de horas de clase vespertinas.

Pero bueno, la entrada hace referencia a una canción que escuchaba en mi infancia, grabada por mi padre en cinta de cassette: Champs Elysées, de Joe Dassin. También recuerdo otra en la que un señor compraba todas las mañanas un p'tit pain au chocolat. Gracias a la Escuela de Idiomas descubrí que no se trataba de un bocadillo de chocolate, sino de una napolitana, o sea un hojaldre relleno de crema de chocolate. Ya me parecía raro que vendieran el bocadillo en la panadería. En fin, al menos coloco la música y letra de la primera canción, que pega en cualquier estación, pero va estupendo ahora que nos acercamos a la primavera. Salut!