domingo, 22 de abril de 2012

Carteles para sanfermines

  No sé por qué, pero es la segunda vez que el día de mi cumpleaños me voy de visita al Palacio del Condestable...
 Este año la querencia estaba quizá motivada por la exposición de carteles finalistas para anunciar las fiestas de San Fermín 2012. Había visto el anaranjado estilo picassiano en el periódico y me picó la curiosidad, así que fuí hasta allí y saqué este par de fotos de muestra.

  Se supone que la gente que la visita puede votar a quien prefiera para que gane en el concurso. También desde Internet. ¡Es que se está modernizando la vida que es un gusto!.
  En fin, esto va de botón de muestra, quien quiera ver los demás que navegue por la net, por ejemplo en:
carteles finalistas San Fermín 2012

  Supongo que no estará por mucho tiempo, pero por ahora sigue. Nada más por hoy, riau, riau.

La que más me gusta...

Corredor y toro. Muy limpio e ingenioso.

sábado, 21 de abril de 2012

Escapada fallida a Sare, visita a Bera y Elizondo

Se nos ocurrió hacer una excursión a Sare, en la Aquitania francesa, pero el parte metereológico no se equivocó y caían chuzos de punta. Tan es así que no pude ni sacar la cámara bajo la tromba de agua. Al menos un vistazo desde la ventana del coche y muchas ganas de volver con buen tiempo.

 Regresando hicimos una incursión rápida en Bera y Elizondo, algo más acogedores con su ligera llovizna, y allí pude retratar alguna ventana interesante. Allá van...


Me encanta lo antiguo...
Bonitas macetas, ¡qué envidia!

Me recordaba ligeramente la puerta de un hobbit

En honor a una pariente que colecciona fotos de farolas
.

viernes, 20 de abril de 2012

El cielo está enladrillado...

   No es que vaya de trabalenguas -¿quién lo desenladrillará? El desenladrillador que lo desenladrillare...- sino más bien es un a modo de homenaje a mi ventana.

  Mía pero por poco tiempo, ya que en breve tendré que hacer de nuevo la mudanza.

  Menos mal que ahora estoy en forma con Pilates. Y sin la ayuda del genial Mister Animator de feliz memoria, un entrenador americano de gimnasia que era incombustible -el vídeo lo tenía una amiga inglesa para los días de lluvia- y al que me empeñaba en llamar Mister Motivator. O quizá fuera al revés, no me acuerdo. Con sonrisa enorme, cara de "no me cuesta nada",  gritando al ritmo de los ejercicios: "We say yeah" y toda la gente, sudando, gritaba con emoción: ¡YEAH!; "We say uh!"; todos "¡UH!" y así sucesivamente. Agotador.

  A lo que iba, que no deja de sorprenderme la belleza de este cielo. Y no es que me pase el día mirándolo en babia, pero de vez en cuando caigo en la tentación de capturar el aspecto caprichoso del firmamento.

Erase una vez una ventana
   En una ocasión me preguntaban "¿qué es una ventana?". Y no era un extranjero, sino un escritor que dirigía un curso de relatos cortos. Evidentemente erró quien lo definió como "un espacio rectangular con marco y cristal". Nos dimos cuenta con sonrojo en el momento de tener que leer las bobadas que habíamos escrito sobre el papel. Y es que, en definitiva, una ventana era y es un cuento. Esto me recuerda que tengo pendiente escribir una serie de cuentos para un niño muy especial para mi. Pero eso es otro cuento.

   Miras a través de la ventana y te encuentras un universo. Supongo que también ocurrirá al revés. Gracias a Dios que a nadie se le ocurre hacerme fotos desde el campo. Y que los pájaros por ahora no hablan. 






sábado, 14 de abril de 2012

El primer retrato con acrílicos

Reconozco que este blog resulta un tanto caótico. Confío en la paciencia de quien me lea y en su habilidad de navegar por entre las etiquetas que figuran en la columna de la izquierda. Creo que es el único modo de acceder a los temas con serenidad. Por algo esto es un blog multi-temático. Si no, sería una página web. Cualquier día investigo.

Acabo de encontrar algunas fotos del primer retrato con acrílicos al que me aventuré, de modo absolutamente autodidacta. Claramente es de una persona muy querida por mí y de la cual dicen que he captado sobre todo la mirada pícara, que no su recogido de pelo. Ese quedó así de inacabado como testimonio de mi falta de pericia. El caso es que ahora luce con un marco de lo más elegante (del cual no tengo foto) y en un lugar destacado. No porque lo merezca 'materialmente', es evidente, sino por aquello de que el cariño es indulgente. Y ciego.

Allá va en etapas:

Bocetillo inicial y primer ataque



Quiero añadir que lo pasé estupendo sacando toda la gama de tonalidades de la piel con rojo, azul y blanco.   
Como nadie podía imaginar que estuviera pintándolo, lo hice disfrutando y sin estar bajo presión. Otra cosa fue tras escuchar el comentario, hecho con toda justicia,  de:
 .-"Cuando termines con el pelo te lo compro". 
.-¿Terminar? -dije yo- ¡si lo he retocado veintisiete veces! Y al final quedó casi casi como en esa última imagen. Cualquier día la añado. ¡Un saludo!