jueves, 28 de julio de 2011

Every sha, la, la, la

Es una delicia escuchar a este niño guitarrista, a este enorme y fabuloso artista. Además una canción que trae tantos recuerdos, nada menos que los Carpenters.



 
 
 
 
 

Ya queda menos... JMJ en Madrid

La primera vez que participé en una Jornada Mundial de la Juventud fue en 1989, en Santiago de Compostela y, la verdad, fue algo grande. Quedan tan sólo 18 días para el encuentro en Madrid con el Papa Benedicto XVI.  Conozco gente de varios países que ya han iniciado su viaje para participar de esos días entrañables junto al Papa.  Este vídeo es muy interesante y ágil, espero que lo disfruten.



miércoles, 27 de julio de 2011

Paseo en narrow boat por Macclesfield canal

 Esta es una de las excursiones que no se olvidan fácilmente: alquilamos uno de estos barcos  para navegar durante unas horas -había que estar de vuelta a las cinco en punto, quizá por aquello de que cerraban para el té- y lo pasamos estupendo.

Comenzó la sesión con un speech del que alquilaba el bote, quien, carpeta en mano, nos advirtió de al menos veinte cosas que estaban totalmente prohibidas. Una de ellas la de tirarse al canal. No porque fuera peligroso -tiene una profundidad de tres pies-, sino para evitar que el salvavidas pudiera dara la víctima en la cabeza .
Quien iba a pilotar el barco aprendió en sesión express tipo Matrix las triquiñuelas de manejo del timón y los botones de marcha y parada. Creo que alcanzaba unas 3 millas. Nada de vértigo. Como rezaba uno de los botes "atracados" en el canal: Why so hurry?  

Estaba muy completo, con una toilette con enorme ventana que daba al canal -hubo que tomar precauciones- y hasta una mini cocina para preparar el té. Eso sí, al ser con gas, estaba prohibido encender la cerilla tras abrir el gas. En definitiva: prohibited la falta de sentido común.

En cuanto se marchó el encargado procedimos a intentar rayar lo menos posible los costados del bote. Fue difícil no hacerlo al pasar por debajo de todos los puentes que encontramos. No era a posta, claro, pero es que requería una habilidad que tardamos horas en adquirir.
El tiempo se pasó volando y teníamos que volver a toda caña, pero no había ningún espacio ancho donde dar la vuelta al barco y éste no tenía marcha atrás... Dicho y hecho: saltamos a tierra y arrastramos el barco con ayuda de dos sogas, una a proa y otra a popa. Procurando no rasparlo más ni dejarlo escapar. Creo que conseguimos introducir en el bote toda la población de insectos del canal, junto a restos de hierbas y flores, que luego hubo que barrer a conciencia -no nos acordábamos de si estaba prohibido o no ensuciarlo-.
Milagrosamente logramos llegar a tiempo, como si lo hubiéramos previsto todo. De todas formas huimos corriendo por si el hombre decidía revisarlo a fondo y nos pedía alguna explicación.
En el canal toda la gente que pilotaba otros botes nos saludaba muy amistosamente. Sobre todo nos decían la risa que les había dado vernos en apuros. En fin, digo yo que podrían habernos echado un cable. Nada. Hay gente que alquila el bote a modo de caravana y pasa allí las vacaciones. Colocan en el techo macetones con flores y se dedican a disfrutar de la serenidad del entorno. Por cierto, con fauna de patos, garzas, vacas... y un olor a hierba  y flores maravilloso. Una experiencia.

viernes, 15 de julio de 2011

De paseo por Cheshire, Gawsworth

 El buen o mal tiempo, aparte de ser algo relativo, carece de importancia cuando se trata de un sitio tan bonito como esta zona cercana a Manchester. Cierto que el paseo fue de unas cuatro horas, pero la torre de esta iglesia en Gawsworth resultaba un destino tan atractivo desde la distancia... No entramos por aquello de respetar el servicio religioso que se celebraba en aquel momento.

  Pero sí nos acercamos, esta vez atraidas por el sonido en directo de una musiquilla tipo opereta, hasta los jardines de Gawsworth Hall-Ancient Manor House. Estaban representando la obra "Mikado" y recordaba a una de las escenas de "Carros de fuego". No era la carrera por la playa, sino la misma obra que se representaba en un momento de la pelicula. ¿Recuerdan a la idolatrada 'japonesa' de Abraham?
No hubo manera de entrar en el jardin, ni poniendo cara de tonta o de pasaba por aquí and I was wondering... El cartelito era bastante claro: estrictamente privado. Asi que escuchamos un poquillo desde el parking de coches y nos volvimos.

Dentro de un rato volveré a intentar lo de entrar, pero esta vez quien está anunciado es aparentemente Phil Collins. Me dicen los entendidos que, más bien será alguien que le imita, pues nadie se espera que vaya a cantar en este pueblo, por bonito que sea. Yo aventuro que lo mismo tiene ahi a su abuela y se acerca. No sé, ya veremos. Por de pronto, para no ser el auténtico, la entrada de 17,5 libras resulta pelín excesiva. Me releo y parezco algo obsesionada con los precios. La verdad es que planes no faltan por cero o pocas más libras, es cuestión de aprender a divertirse sin crearse necesidades.